01 junio 2005

Elefantes por la carretera

Continuamos nuestra ruta en Sudáfrica. Su capital administrativa Pretoria se encuentra a 48 kilómetros de Johannesburgo. En esta hermosa ciudad encontramos la casa del Ejecutivo Sudafricano, el 'Union Building'. El Monumento a Paul Kruger en Church Square es edificio que no nos podemos perder de Petroria. Sin embargo la capital judicial y sede de la Suprema Corte de la nación es Bloemfontain pero el Parlamento Sudafricano se encuentra en Ciudad del Cabo.
En Sudáfrica se puede disfrutar contemplando a los elefantes cruzar por las carreteras, de edificios muy occidentanles al mismo tiempo que de poblados misérrimos. Uno de los encantos de Sudáfricareside en las playas de Duban, pero quizá una de sus mayores riquezas la encontremos en su historia a pesar de que en ella encontremos uno de los episodios más vergonzosos de la historia de la humnaidad: apartheid.

31 mayo 2005

¿Has ido al límite?

¿Crees que lo has vivido todo?

Desierto Sossusvlei
Te propongo un viaje diferente, nada de compras, ni edificios históricos y ninguna actividad que puedas realizar cerca de una gran ciudad.Te estoy hablando de hacer una visita a Namibia, al desierto de Sossusvlei.


Aunque llegar hasta allí es ya toda una experiencia. Desde España hay un vuelo hasta Windhoek , para entrar en el país no se necesita visado si es que vas por una estancia menor a tres meses. Nuestro destino está a 350 kilómetros de donde nos deja el avión. Unas cinco horas por carretera dentro del parque nacional de Namib-Naukluft por la carretera principal B1 dirección sur. Advertencia: se conduce por la izquierda.
Sé que es difícil pero se puede llegar bien siempre que te hagas con un plano a la vez que alquilas un buen vehículo. Si lo que quieres es algo más rápido, más caro y que te quite la experiencia de ir a la aventura, alquila un vuelo a donde tu quieras pero también le quitas cierto encanto al viaje.
La mejor época es de diciembre a marzo porque el resto del año las temperaturas son axfisiantes. Y lo mínimo para estar allí son unos cuatro días, aunque seguro que si te gusta te quieres perder por allí más tiempo.
Los mejores alojamientos están en la reserva de Kulala, bastante cerca y más seguro: el Sossusvlei Wilderness Camp; el Kulala Tented Camp; el Kulala Desert Lodge y el Little Kulala Se puden hacer actividades como recorridos por la reserva tanto de día como de noche, safaris a pie o a caballo y vuelos en globo. Además de poder realizar excursiones al amanecer a Sossusvlei (incluyendo un desayuno a la sombra de acacias antes de que el calor apriete) o a ver pinturas de los Bosquimanos: pueblos de esta región que han dejado testimonios grabados en roca.

30 mayo 2005

Ayutthaya (tailandia)

Ayutthaya


"La ciudad es mucho más grande que París y resplandece con innumerables torres y pagodas, en medio de una inmensa isla rodeada por un rio tres veces más ancho que el Sena."- Abate de Chaisy.
Generación tras generación se construyeron increíbles templos y fastuosos palacios rodeados por una vegetación tropical que dejó sin palabras a los primeros comerciantes extranjeros que llegaron a este puerto oriental.
La mejor época para ir es de noviembre a febrero y para moverse por la vasta Ayutthaya no es mala idea hacerlo en tuktuk o motocicleta, aunque otra opción es hacerlo a lomos de un elefante, en mountain bike o hacer un itinerario por el río.
Los numerosos palacios y ruinas de esta área son de incalculable valor histórico. Los templos más representativos de la antigua capital de Siam son: Wat Chai Watthanaram, Wat Phra Si San Phet , Wat Yai Chai Mongkol y una larga lista de ellos para visitar.
Para traerse algún recuerdo sin que sea una estatuilla de Buda ( si es que no se cree en él) lo mejor es visitar el Bang Sai Folk Arts & Craft Centre donde se puede encontrar una gran variedad de artesanías hechas en mimbre y metal.
Por cierto un consejo: cuidado con el agua y las comidas... nunca se sabe.

-Shanghai-

Atrás quedaron los expresos y los embrujos y los tiempos en los que los ingleses usaban el verbo "to Shanghai" para referirse embarcar a alguien a la fuerza con la ayuda de algún tipo de licor o droga. Los rascacielos ya se cuentan por miles y refleja el futuro de toda China. Shanghai no le tiene miedo a las alturas.

La nueva ciudad cuenta con puentes que desafían a la gravedad con gigantescas espirales de seis carriles y hasta un pasaje subterráneo con cápsulas psicodélicas para los turistas que no saben en qué gastar sus yuanes. De noche se parece a Los Ángeles de Blade Runner y se ha construido en poco tiempo, concentrando el 25% de las grúas del mundo. Pero también tiene una cara todavía romántica y evocadora: El Bund, malecón construido en líneas señoriales europeas que recuerdad la primera época del oro colonial.

Sorprendentemente nadie habla allí ingles y tienes que valerte de unas tarjetas llamadas "take me to..." escritas en chino y en inglés para valerte en Shanghai. Las dan en todos los hoteles y son imprescindibles. Para moverte lo más práctico son los taxis que además son baratísimos.
Para recorrer las calles comerciales: Nanjing y Huaihai Road, donde encontrarás las mejoras marcas, las mejores sedas y muchos productos falsificados en sus mercadillos; el paseo junto al rio: Bund; y el "viejo Shanghai" es mejor hacerlo andando.

Las mejores vistas las tienes en el café panorámico de la última planta del hotel Westin, que no pasa inadvertido con su azotea en forma de corona en pleno centro histórico de la ciudad.
Para visitar no hay que perderse el Templo del Buda de Jade, los Jardines Yuyuan, el parque Fuxing y los Salones de Te que puedes encontrar por todo Shanghai.

Valparaíso chileno

Como dijera Pablo Neruda:

"Vámonos a Valparaíso, insólito puerto sin puertas y la puerta del ancho mar".

Valparaíso


Y es que Valparaíso vive del mar y se podría decir que nace de él, ya que sus innumerables colinas y acantilados surgen de forma insolente del Pacífico. Pero tranquilos, sus habitantes llenaron la ciudad de funiculares y escaleras para poder perderse tranquilamente en ella.
Como extensión de Valparaíso surgió Viña del Mar, como opción más tranquila para un barrio residencial.
Se llega hasta allí desde Barajas con una línea diaria que tiene la compañía Lan Chile. Su clima es muy parecido al del Mediterráneo, aun así las mejores épocas para viajar son los meses de octubre a marzo y lo mínimo para quedarse y ver la ciudad es un fin de semana.
Parte del recorrido de la ciudad se puede hacer a pie pero para verla mejor sin cansarnos demasiado debemos subir en sus funiculares y tomar algún trolebús para desplazarnos por el centro.
Para visitar: La Sebastiana, la que fuera casa de Pablo Neruda hoy convertida en museo. El casino más importante, el Municipal, que funciona desde 1930. Los mercados que se hacen a diario, son un derroche de colorido y son oridad, los más bonitos son el mercado Cardonal y el del puerto.
Las playas aptas para el baño son: Las Torpederas, Caleta Abarca, Las Salinas, Los Lilenes y la Playa Amarilla.
Los hoteles están por todas partes y algunos son muy lujosos como el Hotel del Mar y otros mantienen las formas victorianas como el Brigton Bed & Breakfarst aunque el llamativo de todos sea el Robinson Crusoe Inn, situado en la cima de una de las colinas es un exclusivo boutique hotel de muebles de madera que se asoma a la bahía y al puerto.
Para comer aconsejo el Coco Loco, ya que es un restaurante giratorio que combina las mejores vistas panorámicas de Valparaíso a 60 metros sobre el nivel del mar con una selección de la mejor gastronomía del país en pescados y mariscos.